Frases de Oración Inspiradoras y Poderosas para el Día a Día

Frases de Oración

Aquí tienes una poderosa selección de frases sobre la oración que te inspirarán a orar cada día. ¡Porque orar lo cambia todo!

1

Reza, espera y no te preocupes. La preocupación es inútil. Dios es misericordioso y escuchará tu oración.

— San Padre Pío de Pietrelcina

Ora siempre. Es el remedio más poderoso contra los miedos, las preocupaciones y las ansiedades. Así que, antes de preocuparte por nada hoy, tómate un momento para leer la Biblia en Filipenses 4,6-7 y luego ora.

2

Nada vale tanto como la oración. Hace posible lo imposible y fácil lo difícil.

— San Juan Crisóstomo

¡Dios siempre puede!
📌Recuerda, estás orando al único Dios Todopoderoso y compasivo que creó el cielo y la tierra.

3

Tu deseo es tu oración, y si continuo es tu deseo, continua es tu oración. No en vano dijo el Apóstol: Orad sin interrupción (1 Ts 5, 17).

— San Agustín de Hipona
Enarraciones sobre los Salmos, 37, 14

Sigue orando, y nunca te rindas. Santa Mónica, la madre de San Agustín, rezó aproximadamente durante 17 años por la conversión de su hijo. Un obispo la consoló con estas palabras: “No es posible que perezca el hijo de tantas lágrimas”. ¡Y aquella oración perseverante dio fruto, ya que San Agustín no sólo se convirtió, sino que llegó a ser obispo y Doctor de la Iglesia!

4

Debemos estar seguros de que no existen oraciones superfluas, inútiles; ninguna se pierde. Las oraciones encuentran respuesta, aunque a veces misteriosa, porque Dios es Amor y Misericordia infinita.

Nuestras oraciones —como enseña el Papa Benedicto XVI en la fuente de esta frase— llegan al corazón de Dios, porque es misericordioso y no es insensible a nuestras súplicas. ¡Bendito sea Dios! 🙌

5

No es otra cosa oración mental, a mi parecer, sino tratar de amistad, estando muchas veces tratando a solas con quien sabemos nos ama.

— Santa Teresa de Jesús
Vida 8,5

La oración no tiene por qué ser complicada. Como enseña santa Teresa de Jesús, la oración debe ser una conversación entre amigos: pasar tiempo a solas con Dios, sabiendo que Él nos ama ❤️.

6

Con el amigo hablamos, compartimos las cosas más secretas. Con Jesús también conversamos. (...) La oración nos permite contarle todo lo que nos pasa y quedarnos confiados en sus brazos, y al mismo tiempo nos regala instantes de preciosa intimidad y afecto, donde Jesús derrama en nosotros su propia vida.

No hay mejor lugar para tener una conversación íntima con Jesús —nuestro Dios y Salvador— que visitándolo en el Santísimo Sacramento (dedicando una «hora santa» en oración en presencia de la Sagrada Eucaristía, donde Jesucristo está verdaderamente presente en su Cuerpo, Sangre, Alma y Divinidad).
Muchas personas recurren a remedios como el té de tila para calmar los nervios, ignorando que visitar a Jesús en el Santísimo Sacramento cura el alma.

7

escuchadlo y tened un trato frecuente y sincero con él. Contadle con confianza vuestros anhelos y aspiraciones, también vuestras penas y las de las personas que veáis carentes de consuelo y esperanza.

No debemos olvidar orar por las personas que vemos que necesitan consuelo y esperanza 🙏.

8

La familia que reza unida, permanece unida.

— Al Scalpone

Esta frase fue adoptada y popularizada por el venerable padre Patrick Peyton, quien promovió la práctica de rezar el Rosario en familia.
Estudios científicos han llegado a la conclusión de que las familias que rezan juntas están más unidas, son más felices y viven mejor.

9

Lejos, pues, de nosotros la oración con vana palabrería; pero que no falte la oración prolongada, mientras persevere ferviente la atención. Hablar mucho en la oración es como tratar un asunto necesario y urgente con palabras superfluas. Orar, en cambio, prolongadamente es llamar con corazón perseverante y Ileno de afecto a la puerta de aquel que nos escucha. Porque, con frecuencia, la finalidad de la oración se logra más con lágrimas y llantos que con palabras y expresiones verbales. Porque el Señor recoge nuestras lágrimas en su odre y a él no se le ocultan nuestros gemidos, pues todo lo creó por medio de aquel que es su Palabra, y no necesita las palabras humanas.

— San Agustín de Hipona
Epistolae, 130,10,20

Una frase maravillosa para que continuemos llamando perseverantemente a la puerta del Señor con nuestra oración. Es muy consolador saber que Dios se preocupa por nosotros y que, cuando oramos, Él tiene nuestras lágrimas presentes ante Su mirada 😭.

10

«Pidan y se les dará, busquen y encontrarán, llamen y se les abrirá.» (Lc 11,9). Con estas palabras, Jesús nos invita a dirigirnos con confianza al Padre en todas nuestras necesidades. (...) “Pedir”, de hecho, es reconocer, en la pobreza, que todo es don del Señor y dar gracias por todo

11

Ante el mal a menudo se tiene la sensación de no poder hacer nada, pero precisamente nuestra oración es la respuesta primera y más eficaz que podemos dar y que hace más fuerte nuestro esfuerzo cotidiano por difundir el bien. El poder de Dios hace fecunda nuestra debilidad (cf. Rm 8, 26-27).

En realidad no estamos indefensos ante los males de este mundo (como las guerras o las ideologías contrarias a la vida y a la familia). Podemos hacer frente al mal mediante la oración, el ayuno, y —siguiendo el sabio consejo de San Pablo en Romanos 12,21— venciendo al mal con el bien.

12

El que no ora el diablo se lo devora.
El que no ayuna el diablo se lo desayuna.
Y el que la Biblia no lee al diablo todo le cree.

— Dicho popular

¡Un proverbio o dicho popular muy sabio! ✨
• La advertencia sobre el diablo devorando la encontramos en 1 Pedro 5,8.
• La necesidad del ayuno y la oración se encuentra en Mateo 17,21.
• El discernimiento a través de la Escritura se encuentra en 1 Juan 4,1 y Hechos 17,11.

13

No esperes a orar hasta que necesites algo.
¡Ora y agradece a Dios todos los días por las pequeñas bendiciones!

— Anónimo

14

Sí, alegrémonos por el don de la fe; es el bien más precioso, que nadie nos puede arrebatar. Por ello demos gracias al Señor cada día, con la oración y con una vida cristiana coherente.

15

Agradece a Dios por adelantado.

— Beato Solanus Casey

El beato Solanus escribió también esta poderosa declaración de fe, gratitud y abandono confiado:
“Sacúdete la preocupación excesiva - y en su lugar, ejercita un poco de confianza en la providencia misericordiosa de Dios - prometiendo primero algún pequeño sacrificio en acción de gracias si las cosas salen favorablemente. Luego para demostrar tu confianza en su bondad, empieza a darle gracias desde ahora por lo que Él considere mejor hacer”.